top of page
compilation_images_Icon_original (2).png

El consulado en México tardó un mes en hallar expedientes de 'nietos' para un acto de Torres

hace 23 horas
3 min de lectura

El coladero en la concesión masiva de pasaportes españoles en el extranjero suma un nuevo capítulo que salpica de lleno al ministro Ángel Víctor Torres, encargado del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, y acorrala a los responsables de la diplomacia española.


Si en los últimos días THE OBJECTIVE destapaba cómo el Consulado General de España en México otorgaba la ciudadanía de forma exprés a descendientes de emigrados en el siglo XIX, alteraba las fechas de solicitudes fuera de plazo y dispensaba tratos «vip» a políticos mexicanos, un testimonio interno vuelve a poner al descubierto el choque entre la propaganda del Ejecutivo y la realidad administrativa.


Un empleado consular detalla a este diario las extraordinarias dificultades y el dilatado tiempo que requirió la plantilla para encontrar expedientes de nacionalización que se ajustaran fehacientemente a verdaderos exiliados de la Guerra Civil o la dictadura franquista con motivo de una visita oficial del ministro Torres.


Según revela en exclusiva a este periódico el testigo con acceso directo a la tramitación de expedientes, el hallazgo de solicitudes que encajaran verdaderamente en el espíritu de reparación histórica exigió un rastreo exhaustivo que se prolongó durante semanas. La búsqueda extraordinaria se activó cuando «vino el ministro Ángel Víctor Torres, que es el que llevaba el tema de la Ley de Memoria Democrática».

El motivo no era otro que la organización de un acto en la residencia del embajador de España en México para conmemorar los 85 años del exilio español, celebrado en junio de 2024. Sin embargo, la realidad de los archivos consulares desmontó la narrativa oficial.

Los trabajadores tuvieron que buscar a contrarreloj para que el ministro pudiera contar con ejemplos reales

Un rastreo de más de un mes. El testigo interno describe ante este periódico la enorme complejidad que supuso atender aquel encargo dentro de las dependencias diplomáticas. La plantilla encargada de la revisión de expedientes se vio obligada a realizar un examen minucioso de la documentación para intentar localizar a solicitantes que cumplieran con los criterios fijados por la ley. «Tardamos bastante en localizar expedientes de exiliados de la Guerra Civil», sostiene de forma categórica la fuente consular, detallando la mecánica de la búsqueda: «Porque, la verdad, algunos nombres sí recordábamos», debido al carácter excepcional de que llegara al consulado alguien cuyo familiar emigrara al menos en la franja de 1936 a 1955. «Pero la mayoría no sabíamos y tuvimos que ir mirando bastantes expedientes uno por uno».



A pesar de que solo en Ciudad de México se han tramitado en torno a 40.000 nacionalidades (60.000 en todo el país), la localización de solicitudes correspondientes a verdaderos exiliados del conflicto bélico o del régimen posterior supuso un auténtico dolor de cabeza para los trabajadores.

Al ser preguntado si la demora obedecía a que existía una escasa proporción de solicitudes que realmente se enmarcaran en esa franja histórica, el empleado confirma de forma tajante las trabas con las que se topó la plantilla: «Había dificultades para localizarlos».


Este testimonio revalida las investigaciones previas de THE OBJECTIVE en las que personal consular confirmaba que los expedientes de exiliados reales representaban un porcentaje testimonial dentro del volumen de concesiones. La inmensa mayoría de las solicitudes correspondían a descendientes de españoles cuya salida se produjo en el siglo XIX o en periodos ajenos a represalias políticas.

-El Gobierno ha nacionalizado a un mexicano de 93 años sin tener padres ni abuelos españoles 

El beneficiado alegó que su bisabuelo nació en 1821 en Burgos, pese a que la 'ley de nietos' no ampara a los bisnietos


Apenas 45 casos entre 40.000 expedientes. Tras más de un mes de escrutinio en los archivos consulares, el balance final arrojó una cifra exigua que desnudó la aplicación real de la ley. Después del trabajo continuado de revisión, el número de casos identificados quedó reducido a una cantidad insignificante en comparación con el total de nacionalizados. «Pudimos localizar al final unos 40 o así, o 45, 50, entre 40 y 50», remarca la fuente consultada sobre los expedientes reunidos para la agenda del ministro Ángel Víctor Torres.



A las dificultades para hallar los expedientes se sumó el factor cronológico. El trabajador precisa que, debido a la avanzada edad de los exiliados originales, en la mayoría de esos escasos casos no pudieron acudir los propios afectados, sino sus descendientes directos. «Y muchos de ellos tenían que venir sus familiares. A lo mejor, hijos que también habían aplicado por la ley o similares. Porque claro, esta gente tenía ya una edad avanzada», explica el testigo.

 

La desproporción resulta demoledora. Preguntado de forma directa sobre si de las 40.000 nacionalidades otorgadas en la oficina de México únicamente se lograron hallar entre 40 y 50 expedientes directamente relacionados con el exilio de la Guerra Civil o la dictadura, el empleado consular concluye confirmando el tiempo invertido: «Sí, efectivamente, más o menos fue así. Tardamos bastante más de un mes en localizar esos expedientes».

 

Información de: Teresa Gómez  (The Objective)

 

Comentarios


bottom of page