Carlos Alcaraz tumba a Novak Djokovic en Australia
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Histórico Carlos Alcaraz. El tenista español de 22 años conquistó este domingo el Open de Australia, el único Grand Slam que le faltaba, tras ganar a Novak Djokovic por 2-6 / 6-2 / 6-3 / 7-5 en una final que duró tres horas y cuatro minutos. El serbio se quedó a las puertas de convertirse en el tenista longevo en ganar un Grand Slam y de los '25 grandes'.
Con 22 años y 272 días, Alcaraz ha alzado su séptimo título de Grand Slam y ha completado la colección para entrar en el Olimpo en el que hasta ahora solo estaban leyendas como Fred Perry, Donald Budge, Roy Emerson, Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Rafa Nadal y el propio Djokovic, los únicos capaces hasta ahora de conquistar los cuatro 'grandes' del circuito.
Además, el de El Palmar se convirtió en el más joven en lograrlo, superando así a Rafa Nadal, que lo hizo con 24 años y 101 días en el US Open en 2010, y en el segundo español en reinar en Melbourne después, precisamente, del balear (2009 y 2022).
El tenista español se convierte en el jugador más joven en conquistar los cuatro 'Grand Slam'
No empezó bien el partido para el murciano, que en apenas media hora y bajo la atenta mirada de un Rafa Nadal presente en la grada vio como Djokovic se metió el primer set en el bolsillo.
A partir de ahí, Alcaraz se recuperó con paciencia y demostró su superioridad física y un amplio repertorio de golpes que no pudo frenar el de Belgrado.
En la segunda manga Alcaraz devolvió el golpe al serbio. 'Nole' tuvo un error no forzado en el comienzo que dejó atisbos de lo que sería ese set. Djokovic aguantó su servicio hasta el tercer juego, cuando el español consiguió romper el saque y ponerse 2-1 por delante al mandar el balcánico la pelota al pasillo de dobles.

Si en el primer set fue Djokovic el que arrollaba, el vendaval del segundo lo firmó Alcaraz. El tenista de 22 años celebró un nuevo 'break' en el séptimo juego y ganando los tres últimos igualó la contienda.
Antes del arranque de la tercera manga, con Djokovic marchándose al baño, los organizadores decidieron cerrar el techo de la Rod Laver Arena, en medio del desconcierto de Alcaraz. La previsión de lluvias obligaba a continuar el choque a cubierto. Su técnico, Samuel López, le invitaba a no pensar en eso y a mantener la concentración.
De hecho, no pareció afectarle demasiado, aunque las condiciones, con menos viento, beneficiaban al juego de un Djokovic que pareció recuperar algo de aire, tratando de evitar los peloteos largos y buscando al número uno del mundo con reveses teledirigidos al ángulo. Un tenis de muchos quilates que subió el nivel en pista.
Información de. Paula Pérez (20 Minutos)
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