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Argentina e Inglaterra se miden en Atlanta por un puesto en la final contra España

  • hace 2 días
  • 3 min de lectura

Hoy se definirá el contrincante de España para la final en este Mundial entre Argentina e Inglaterra a las 21.00 en Atlanta, en un partido con una carga histórica que va mucho más allá del fútbol. Anoche la selección española firmó su mejor partido en este Mundial al despachar a Francia (0-2). 

La Roja se ha adelantado con un gol de Mikel Oyarzabal, gracias a un penalti provocado por Lamine Yamal. En la segunda parte ha sido Pedro Porro, una de las revelaciones del Mundial, el que ha combinado con Dani Olmo para quedarse solo delante de Maignan y batirle a placer.


España dio este martes una lección magistral de fútbol para desmontar a Francia, la selección que había mostrado más superioridad en todo el torneo. El equipo de De La Fuente desactivó el potencial ofensivo del cuadro de Deschamps y se impuso 0-2 con goles de Oyarzabal y Pedro Porro.



El domingo se medirá en la gran final al ganador del Inglaterra - Argentina. Esta emisión de Fútbol Chapa, el programa de vídeo conducido por Antonio Nieto, analiza todas las claves de la semifinal con la participación de Ramon Besa y Gorka Pérez, periodistas de EL PAÍS.


España anuló al mejor ataque del torneo. Francia había marcado 2,6 goles por partido, pero anoche su juego no mereció ni medio gol. España se impuso con sus virtudes: presión, agresividad, esfuerzo coral, juego fluido y confianza. Lo analizamos con la secuencia que acaba en el segundo gol español.

España hizo historia este martes al clasificarse para la final del Mundial 16 años después de su última victoria en esta competición. Para hacerlo, la Roja pasó por encima del aparentemente implacable equipo francés, algo que medios como Le Monde están señalando como “el fin del sueño azul”, que agrega que el conjunto galo fue “dominado y eliminado por la Roja”.



Hay muchas cosas que decir. Si quisiera soltarlas todas de golpe, sueltas y sin filtro, el texto saldría acelerado. A mordiscos. Sería como perseguir ideas, sombras que se escapan. Y cuando no las pudiera atrapar, me frustraría y golpearía rabiosa el teclado. A lo Francia. Puede que sea mejor si, sobre un guión, voy avanzando con calma y veo si estiro más aquí o allí, si alargo este argumento o acorto este otro, pero nunca perdiendo el hilo de la historia. Con disciplina y alma. Como España.

Cuarenta años después, en la antesala del Argentina-Inglaterra de este miércoles por los cuartos de final del Mundial 2026, Lionel Scaloni repitió una frase que Diego Maradona y su antecesor como técnico en la Albiceleste, Carlos Bilardo, soltaron horas antes del duelo entre ambos países por los cuartos de final del Mundial 1986, en México. “Es solo un partido de fútbol”, dijo el entrenador campeón del mundo en Qatar 2022.


Cuarenta años después, Inglaterra tiene la revancha que tanto tiempo llevaba esperando. El gol de Diego Armando Maradona inmortalizado por él mismo como La mano de Dios. Maradona nunca pidió disculpas y eso fue un sacrilegio para los inventores del fútbol.



Inglaterra se siente la guardiana del purismo del balompié y de su fair-play y aquello generó más revanchismo en los ingleses que el trasfondo del conflicto de las Malvinas. La abusiva contraofensiva marítima que ordenó Margaret Thatcher sí fue interiorizada como espoleta emocional por los jugadores capitaneados por Maradona para afilarse el orgullo en los cuartos de final de México 86.

La selección que dirigía Carlos Bilardo jugó con

el recuerdo de las imágenes de aquellos imberbes y desarrapados soldados argentinos que, sin saber ni cómo ni por qué, fueron llamados y enviados a la derrota segura ante una potencia mundial armamentística muy superior.

Información de: El País

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