Un gol de Merino, sobre la bocina, mete a España en cuartos de final del Mundial
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Hay nombres que quedan grabados con letras de oro en la historia de un club, una selección o un país. En el caso de Mikel Merino, el suyo ya aparecía desde que en 2024 clasificara a España para semifinales de la Eurocopa con un cabezazo histórico ante Alemania.
El navarro se empeñó en volver a ser el héroe, pero esta vez en un Mundial y en una cita tan importante como los octavos de final ante Portugal. Su tanto en el minuto 91’, cuando solo llevaba seis sobre el verde, clasifica a España para cuartos de final de una Copa del Mundo dieciséis años después (0-1).
Merino, de nuevo héroe inesperado. Mikel Merino no había tenido un papel demasiado protagonista en este Mundial. Había disputado minutos en todos los partidos, pero solo había sido titular en el encuentro ante Uruguay.
El navarro se coló de milagro en la lista de Luis de la Fuente tras estar casi cuatro meses fuera de los terrenos de juego. El seleccionador le esperó hasta el final, sabedor de la importancia de tener a Mikel en una convocatoria, aunque no estuviese al 100%.
Como sucedió en la Eurocopa, Merino esperó su momento y lo aprovechó. Del cabezazo de Stuttgart ante Alemania a la definición clínica ante Portugal en Dallas. Hay futbolistas que tienen ese don de aparecer, esa estrella y el ‘6’ es uno de ellos.
El gol llegó en el minuto 91’, pero España lo mereció mucho antes. Fue un partido de poder a poder y con muchas alternativas, pero la Roja fue mejor en el cómputo global. Amenazó más y mejor y solo Diogo Costa evitó que el 0-1 llegase antes.
España, que sigue imbatida, elimina a la Portugal de Cristiano en su último partido mundialista
Portugal tuvo las suyas, con un Cristiano que siempre intimida y que hoy se despide de la Copa del Mundo tras seis ediciones disputadas. Pudo hacerlo con gol, pero Unai Simón frustró todos sus intentos. 'CR7' se fue como una leyenda aclamado por todo el Estadio Dallas.

Oyarzabal perdona y Diogo Costa frena a España. La selección española salió apretando desde el inicio, con una presión alta que trataba de asfixiar la salida de balón de Portugal. El primer aviso llegó pronto, en el minuto 3, cuando Mikel Oyarzabal tuvo la opción de marcar con un disparo que le salió demasiado centrado tras recuperar él mismo el balón en zona de tres cuartos.
Solo cuatro minutos después, el eibarrés tuvo una más clara todavía. Una gran jugada de España acabó con el ‘21’ delante del portero, pero el ariete cruzó demasiado el esférico y perdonó el 0-1. Las dos oportunidades pusieron en aviso a Portugal, incapaz de discutirle a la Roja el control del partido.
España dominaba, con un Rodri imperial manejando el partido a su antojo y un Olmo indetectable que aparecía por todas las zonas de ataque. Un balón al espacio del capitán para Lamine Yamal terminó con una doble ocasión clara para España. Diogo Costa apareció para demostrar que es uno de los mejores guardametas del mundo y realizó una doble para espectacular: primero al disparo del ‘19’ y después al de Baena.

El portero del Oporto apareció de nuevo unos minutos después para frustrar el gol de España en un centro envenenado de Pedri que Olmo tampoco acertó a meter en el rechace.
Con el paso de los minutos y las ocasiones perdonadas por España, el centro del campo luso hizo acto de presencia en el partido. Vitinha y Joao Neves empezaron a entrar más en juego y Portugal amenazó la portería española.
La selección lusa pudo empatar en la última jugada con un remate que se marchó fuera
El cuadro de Roberto Martínez tuvo dos oportunidades muy claras antes del descanso. La primera la desbarató Unai Simón con dos paradas a remates de Joao Félix y Cristiano, muy activo durante el primer acto. En la segunda, la fortuna sonrió a España. Un disparo desde fuera del área de Nuno Mendes pegó en Pedro Porro y se estrelló en el larguero.
Merino decide un duelo encaminado a la prórroga. Si la primera parte fue una lucha sin cuartel, en la segunda ambos guardaron la ropa. El miedo a perder comenzó a pesar en las piernas de los jugadores, que se lo pensaban dos veces antes de arriesgar en ataque.
Lamine continuaba intentando zafarse de su némesis, Nuno Mendes. En la única ocasión en la que consiguió rebasarle, el lateral luso cayó lesionado. En su lugar salió Nelson Semedo, ex defensa del FC Barcelona, que tuvo bastantes más problemas para frenar al ‘19’. No obstante, no fue el día de la estrella de España.

La Roja llevaba el control del duelo, pero no amenazaba de manera tan evidente como en la primera mitad. El primer remate a portería español en el segundo periodo no llegó hasta el minuto 61, cuando Baena probó suerte con un disparo flojo que atajó Diogo Costa.
Ambos seleccionadores buscaron soluciones: Roberto Martínez agitó el árbol con Leao y Bernardo y Luis de la Fuente optó por más control con Fabián y Merino. No solo encontró el control, también la solución a un encuentro que parecía encaminado a la prórroga.
Corría el minuto 91’ cuando Mikel Merino sufrió una falta cerca de la frontal. El centrocampista puso el balón en juego rápidamente y España combinó hasta encontrar el hueco. Ferran, que también había entrado en la segunda mitad, filtró un balón entre líneas para el ‘6’, que definió por bajo para batir a Diogo Costa.
Portugal se volcó con todo en el descuento, pero no encontró el gol del empate. Bernardo Silva tuvo la última clara con un cabezazo que se fue por centímetros por encima del larguero.
España resistió el arreón final luso y abrochó un triunfo épico, de esos que se recuerdan durante muchos años y que envía a la Roja a los cuartos de final de un Mundial dieciséis años después.
La selección de Luis de la Fuente se medirá el viernes a Bélgica en los cuartos de final del torneo.
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