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El chiringuito de Compromís que impidió las obras del Poyo al descubierto


La mayoría del presupuesto del Consell de l'Horta no llegaba realmente a la huerta, ni a las lechugas, sino que se quedaba en el propio chiringuito:  1,4 millones de euros en nóminas y ayudas de 20.000 euros para los amigos de Compromís.

 

El Consell de l'Horta -organismo creado por Compromís durante el gobierno del Botànic- se ha situado en el ojo del huracán por ser el organismo que protegía antes cañas y lechugas que personas, al tumbar proyectos de adecuación de los barrancos que finalmente se desbordaron en la tragedia del 29 de octubre en Valencia.

 

No solo supuso un impedimento para que, como ha reconocido el propio Ministerio, poner en marcha determinadas proyectos que habrían sido claves para mitigar el impacto de la riada, sino que además han salido a la luz sus cuentas. Desgranando el Consell de l'Horta queda en evidencia que no fue más que un chiringuito de la izquierda, pues gastaba más en el sueldo de los enchufados que en acciones reales. 

 

Así lo ha desvelado el conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina. “Contaban con 5 funcionarios de la Conselleria, más otros 2 de la Diputación, y aun así realizaron una encomienda a VAERSA para sumar 10 empleados más”, ha declarado Barrachina. “En total, 17 personas dedicadas, no a salvar vidas, sino a prohibir obras que hubieran podido hacerlo, o a perseguir y multar a los agricultores”.

El 80% se lo gastó en sueldos de enchufados

Subvenciones y ayudas. Que este personal afín colocado a dedo en el citado Consell de l'Horta cobrase un sueldo era el principal objetivo, pues de ello se desprenden las vergonzosas cuentas que muestran como el presupuesto se quedaba dentro del chiringuito y no llegaba ni al campo ni a los barrancos ni a la huerta. En 2023 se destinó hasta el 80% para pagar sueldos y gastos corrientes. Se presupuestaron 1,4 millones de euros de personal y gastos generales. 

 

"Era un organismo más preocupado por pagar nóminas que por poner en marcha iniciativas para incrementar la competitividad de la huerta”, ha denunciado Barrachina. 

 

Por ello el conseller ha celebrado que “con la eliminación del Consell de l’Horta ese dinero va a ir directo al entorno agrario de la huerta, sin dogmatismo. Proteger la huerta es mantener al agricultor. No queremos una huerta de salón”. Con la disolución del Consell de l’Horta “ponemos fin a una pésima y costosa idea del Botànic que solo ha traído problemas a los agricultores y a los ayuntamientos, y que ha supuesto aumentar por 3 el abandono de campos”, ha remarcado el conseller.

 

En su intervención Barrachina ha asegurado que “el mayor defensor del Consell de l’Horta recibió una subvención directa del propio Consell de 20.000 euros, y un contrato menor en 2023 de 17.500 euros por la organización de una jornada de presentación de resultados de un proyecto europeo y, como ahora ve que en 2025 no va a cobrar, ha presentado un grosero informe en el cual para poder manipular las cifras oficiales ha incorporado al terreno cultivado 10.000 hectáreas que están fuera del ámbito de protección.”

 

Finalmente, ha tildado de “paradójico” que Compromís presente mociones en defensa de la Ley de l’Horta en municipios como Vall d’Uixó, Guardamar de la Safor o Corbera, “municipios que no tienen absolutamente nada que ver con esta Ley ni les afecta en modo alguno.”

 

Información de: Sonia García (EsDiario)

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